#OOT: ¿Por qué no utlizar popotes?
El uso de los popotes se ha vuelto un problema de contaminación global. Estos pequeños plásticos que creemos de mucho utensilio pueden llegar a contaminar más de lo que pensamos, puesto que debido a sus componentes resultan ser un producto no biodegradable. Lo cierto es que estamos tan acostumbrados a utilizar este pequeño y aparentemente insignificante instrumento, que no nos detenemos a pensar en todo el daño que ocasionamos con su consumo constante, por ejemplo, ¿sabías que si utilizas con frecuencia este utensilio, a lo largo de tu vida habrás consumido alrededor de 38 mil popotes? Aunque muchos de ellos terminan en rellenos sanitarios, muchos otros son arrastrados al medio ambiente contaminando suelo, ríos y mares. Casi siempre, cada vez que ordenas una bebida en un restaurante, los meseros te darán un popote nuevo, sin que tú lo pidas. Por lo menos 36 restaurantes y bares en Nuevo León y la Ciudad de México, según un conteo en Facebook y Twitter, se han unido a una iniciativa para eliminar esta práctica en un intento por reducir su basura. Desde enero de este año, utilizan el hashtag #Antipopotes en sus cuentas en las redes para anunciar que no servirán este utensilio en sus establecimientos.
En México, no existen cifras oficiales de cuántos popotes se desechan, pero sí existen estimaciones de cuánto plástico acaba en los rellenos sanitarios y tiraderos a cielo abierto en el país. Según un reporte de la Asociación Nacional de Industrias del plástico (Anipac), alrededor del 12% de la basura en México es plástico. Esto equivale a aproximadamente 10.350 toneladas diarias de las 86.343 del
total de basura que producimos, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Los plásticos pueden degradarse con la ayuda de bacterias y otros organismos, como un tipo de gusano que utiliza la Universidad de Stanford para sus experimentos de manejo de residuos. Pero si no son sometidos a estos procesos pueden tardar hasta cientos de años en desintegrarse. “Un popote podría tardar por lo menos 20 años”, dice a Verne Sergio Palacios, investigador del Instituto de Geología de la UNAM.
Mientras eso sucede, los desechos plásticos ocupan 2.5 más espacio que su peso en los tiraderos de basura y rellenos sanitarios por su material resistente y su volumen, según el reporte de Anipac. “Lo que significa que saturan los rellenos sanitarios y hay que hacer más”, explica Palacios, de la UNAM. “Realmente estos lugares no son sanitarios porque emiten contaminantes y gases que contribuyen al efecto invernadero”.
Claramente la opción más viable es dejar de consumir o utilizar popotes. Pensar que los usamos por higiene es una idea totalmente errónea, ya que un popote no tiene la capacidad de excluir las bacterias de un supuesto vaso contaminado; si esa es tu preocupación, es mejor acudir a establecimientos de tu total confianza. Si tu uso de estos utensilios se debe a alguna condición especial, no te preocupes, existen soluciones amigables con el planeta.
Los popotes biodegradables toman cada vez más fuerza en el mercado, y estos son sin duda la mejor alternativa para aquellos que necesitan de un popote para disfrutar sus bebidas. Uno de los que más destaca es Loliware, proyecto que busca ayudar a esta causa con popotes comestibles fabricados a base de algas marinas. Estos son 100 por ciento libres de plásticos y se degradan en el líquido después de 24 horas. Se planea que estén a la venta en agosto de 2018 con coloridas piezas sabor caramelo, mango y chocolate.
Otro proyecto importante es Bambú, compañía creada por la emprendedora mexicana Valeria Lozano Fernández, quien intenta reducir notablemente el desperdicio de plástico sin comprometer la comodidad y el hábito de usar popote. Meta a la que planea llegar con popotes hechos 100 por ciento de bambú natural, lo que los hace orgánicos, reusables y biodegradables. “El beneficio más claro es la reducción del desperdicio de plástico y la protección del medio ambiente, además los clientes tienen el beneficio de estar bebiendo a través de un material natural que no tiene resinas ni ácidos tánicos, cosa que el plástico si contiene”, asegura la creadora.
Por último, está la opción de utilizar popotes reciclables, que son una gran alternativa para tener en casa, siempre y cuando les demos la limpieza adecuada para no poner en peligro nuestra salud.


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